Salió un ensayo clínico nuevo sobre Ashwagandha que vale la pena mirar con lupa: estudió a personas con estrés, ansiedad y presión alta al mismo tiempo. Spoiler honesto: los resultados son alentadores, pero el estudio tiene letra chica que conviene leer. Acá te lo contamos completo —lo bueno y lo que hay que tener en cuenta— porque en Fungi Balance preferimos que entiendas antes que creerte cualquier cosa.
La Ashwagandha (Withania somnifera) es el adaptógeno con más estudios clínicos del mundo. En mayo de 2026 se publicó uno nuevo en la revista científica Stress: The International Journal on the Biology of Stress, una de las publicaciones de referencia en biología del estrés. Lo interesante es el enfoque: en vez de mirar solo a gente sana y estresada, los investigadores eligieron un grupo más complejo y más parecido a la vida real —personas que además de estrés y ansiedad ya tenían hipertensión y factores de riesgo cardiometabólico (colesterol, triglicéridos, glucemia o circunferencia de cintura fuera de rango).
El estudio, en una ficha
📋 Ficha técnica del ensayo
- Extracto
- Ashwagen® — extracto estandarizado de Withania somnifera (2,5 % de witanólidos)
- Diseño
- Ensayo clínico randomizado, doble ciego, controlado con placebo (Fase III)
- Participantes
- 60 personas (hombres y mujeres), de 18 a 65 años
- Perfil
- Estrés y ansiedad + hipertensión preexistente + factores de riesgo cardiometabólico
- Dosis
- 300 mg, dos veces por día (600 mg/día) vs. placebo
- Duración
- 60 días, con mediciones al día 30 y al día 60
- Publicación
- Revista Stress (Taylor & Francis), mayo 2026
Antes de meternos en los resultados, repasemos rápido por qué este hongo… perdón, esta raíz (la Ashwagandha no es un hongo, es una planta adaptógena, pero comparte el mundo de los adaptógenos con nuestros hongos) se estudia tanto para el estrés.
¿Por qué la Ashwagandha y el estrés?
Cuando vivís estresado de forma sostenida, se activa de más un sistema que se llama eje HPA (hipotálamo-hipófisis-adrenal). Es el sistema central de respuesta al estrés del cuerpo: detecta una amenaza y termina liberando cortisol, la hormona del estrés. El problema no es el cortisol en sí —lo necesitás— sino tenerlo elevado todo el tiempo. Ese exceso crónico afecta el sueño, el ánimo, el metabolismo y, sí, también la presión arterial.
Los witanólidos (los compuestos activos más estudiados de la Ashwagandha) ayudan al cuerpo a regular su respuesta al estrés a través del eje HPA. No "apagan" el cortisol ni lo eliminan: ayudan a que el sistema se calibre mejor. Por eso entra en la categoría de adaptógeno: sustancia que ayuda al organismo a adaptarse al estrés, en lugar de estimularlo o sedarlo de golpe.
La pregunta que este estudio quiso responder fue concreta: en personas que ya arrastran estrés y presión alta, ¿la Ashwagandha mueve la aguja? ¿Y es segura en ese contexto delicado?
Qué midieron
Una cosa que da seriedad a este ensayo es que no se quedó con una sola medición subjetiva. Combinó un marcador biológico con varias escalas validadas:
- Cortisol en sangre — el marcador objetivo del estrés.
- HAM-A (Escala de Ansiedad de Hamilton) y GAD-7 — nivel de ansiedad.
- PSS (Escala de Estrés Percibido) — cuánto estrés siente la persona.
- ESS (Escala de Somnolencia de Epworth) y FSS (Escala de Severidad de Fatiga) — sueño y cansancio.
- CGI-I — impresión clínica de mejora general.
- Y, como objetivos secundarios, los parámetros cardiometabólicos: presión arterial, perfil lipídico (colesterol) y triglicéridos.
Medir cortisol y percepción subjetiva y presión arterial al mismo tiempo es lo que hace que este estudio sea más interesante que un cuestionario suelto.
Lo que encontró: los efectos positivos
Comparado con el placebo, el grupo que tomó el extracto de Ashwagandha mostró, según los autores, mejoras significativas a los 60 días en el conjunto de medidas del estrés y la ansiedad: bajó el cortisol en sangre y mejoraron los puntajes de las escalas de ansiedad, estrés percibido y fatiga. También se reportaron mejoras en los parámetros cardiometabólicos secundarios (presión y perfil lipídico) frente al placebo, y el extracto fue, en líneas generales, bien tolerado durante el período del estudio.
La lectura justa: en personas estresadas y con presión alta, el extracto se asoció a una mejora real frente al placebo en estrés, ansiedad y cortisol, sin problemas de seguridad evidentes a 60 días.
Esto es coherente con lo que ya sabíamos de la Ashwagandha: es el adaptógeno con más respaldo en ensayos clínicos controlados sobre estrés, ansiedad y sueño. Un metaanálisis previo que reunió varios estudios también encontró reducciones del cortisol matinal frente al placebo. O sea: este estudio nuevo no inventa nada, pero suma evidencia en una población más difícil y poco estudiada hasta ahora.
La letra chica: los límites del estudio
Acá viene la parte que muchas marcas se saltean. Ningún estudio es la palabra final, y este tiene varias limitaciones honestas que conviene tener presentes:
✅ Fortalezas
- Es randomizado, doble ciego y con placebo: el estándar de oro para reducir sesgos.
- Combina un marcador biológico (cortisol) con escalas validadas.
- Estudia una población real y compleja (estrés + presión alta), poco investigada.
- Usa un extracto estandarizado en witanólidos, no polvo crudo de dosis incierta.
⚠️ Limitaciones
- Pocos participantes (60): muestras chicas pueden exagerar el efecto.
- Corto plazo (60 días): no dice nada del uso de meses o años.
- Es un solo estudio: la ciencia se confirma cuando otros lo repiten.
- Probó un extracto de marca específico; los resultados no se trasladan automáticamente a cualquier Ashwagandha del mercado.
- Los estudios de un ingrediente comercial suelen tener financiamiento de la industria: no invalida los datos, pero pide leerlos con ojo crítico.
Ninguno de estos puntos "tumba" el estudio. Pero todos juntos explican por qué decimos "prometedor" y no "comprobado para siempre". Un buen resultado en 60 personas durante dos meses es una señal, no un veredicto.
El extracto en sí: lo bueno y lo que hay que tener en cuenta
Más allá de este estudio puntual, es justo mirar a la Ashwagandha como ingrediente: tiene un perfil de beneficios sólido, pero también consideraciones de seguridad que es una falta de respeto callarte.
Lo que tiene a favor
- Es el adaptógeno más estudiado en humanos, con buen respaldo en estrés, ansiedad y calidad del sueño.
- Actúa sobre el eje HPA y tiene afinidad con los receptores GABA, lo que explica su efecto calmante sin ser un sedante.
- En general tiene un buen perfil de seguridad a dosis estándar y por tiempos acotados.
Lo que hay que tener en cuenta (efectos no deseados y precauciones)
- Puede dar molestias digestivas o somnolencia en algunas personas, sobre todo al empezar.
- Se reportaron casos raros de toxicidad hepática asociados a dosis altas o uso muy prolongado. Por eso no tiene sentido sobredosificarse "para que haga más efecto".
- Interactúa con la glándula tiroides (puede aumentar las hormonas tiroideas): cautela si tenés hipertiroidismo o tomás levotiroxina.
- Puede potenciar el efecto de sedantes, hipoglucemiantes e inmunosupresores, y —clave en este estudio— el de la medicación para la presión.
- No está recomendada en embarazo, lactancia ni en condiciones hormonodependientes sin supervisión médica.
⚠️ Importante si tenés presión alta o tomás medicación
Este artículo es educativo y analiza un estudio científico: no es un consejo médico ni una indicación de tratamiento. La Ashwagandha es un suplemento dietario, no un medicamento, y no reemplaza el tratamiento de la hipertensión ni de ninguna otra condición. Si tenés presión alta, tomás antihipertensivos, otra medicación crónica, o estás embarazada o amamantando, consultá con tu médico antes de incorporar Ashwagandha. Tu salud cardiovascular se cuida con tu profesional, no con un blog.
¿Qué significa esto para vos?
Si llegaste hasta acá buscando estrés, ansiedad o sueño, la conclusión razonable es esta: la evidencia de que la Ashwagandha ayuda al cuerpo a regular la respuesta al estrés sigue creciendo, y este estudio la refuerza incluso en personas con un cuadro complicado. Eso es una buena noticia.
Ahora, dos recordatorios bien de Fungi Balance. Primero: los adaptógenos no son soluciones mágicas, son herramientas dentro de un enfoque integral —sueño, movimiento, alimentación, vínculos—. Y segundo: trabajan de forma acumulativa. Los efectos sobre el estrés y el cortisol se miden a partir de los 30 a 60 días de uso continuo, no en una semana. Si esperás un milagro en tres días, ningún adaptógeno te lo va a dar (y quien te lo prometa, te está vendiendo humo).
Un detalle de honestidad: el extracto del estudio (Ashwagen®) no es el nuestro. Lo que compartimos con él es lo que importa de verdad —ser un extracto estandarizado en witanólidos y no polvo crudo de baja absorción—. Nuestra Ashwagandha "Gestión del Estrés y Equilibrio" usa doble extracción justamente para concentrar esos compuestos activos en una forma que el cuerpo pueda aprovechar.
Preguntas frecuentes
¿La Ashwagandha baja la presión arterial?
Este estudio reportó mejoras en los parámetros cardiometabólicos (incluida la presión) frente al placebo, pero es un solo ensayo, chico y de corto plazo. No se puede afirmar que la Ashwagandha "trate" o "baje la hipertensión". Si tenés presión alta, es un tema para tu médico, sobre todo porque puede potenciar el efecto de la medicación antihipertensiva.
¿En cuánto tiempo se notan los efectos?
Los adaptógenos trabajan de forma acumulativa. En los estudios serios, las mejoras sobre cortisol, estrés y ansiedad se miden a los 30 y 60 días de uso continuo. Calculá un mínimo de 4 a 8 semanas, no días.
¿La Ashwagandha tiene efectos secundarios?
En general se tolera bien a dosis estándar. Algunas personas notan molestias digestivas o somnolencia al empezar. Hay reportes raros de toxicidad hepática con dosis altas o uso muy prolongado, e interacciones con la tiroides y con varios medicamentos. Por eso no conviene sobredosificar ni combinarla a ciegas con tu medicación.
¿Quién no debería tomarla?
Embarazadas, en lactancia, personas con hipertiroidismo o condiciones hormonodependientes, y quienes toman levotiroxina, sedantes, hipoglucemiantes, inmunosupresores o medicación para la presión, salvo indicación y control médico.
¿Es lo mismo cualquier Ashwagandha?
No. La diferencia está en si es un extracto estandarizado en witanólidos (los compuestos activos) o polvo crudo de raíz, que tiene menor biodisponibilidad y concentración incierta. Los estudios suelen usar extractos estandarizados; por eso conviene elegir productos que especifiquen su método de extracción.
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Fuente científica: Safety and efficacy of Ashwagen (a standardized Withania somnifera extract) in stress and anxiety with hypertension and associated cardiometabolic risk factors: a randomized, placebo-controlled trial. Revista Stress: The International Journal on the Biology of Stress, Taylor & Francis, 2026. DOI: 10.1080/10253890.2026.2669544. Disponible en: tandfonline.com
Aviso: Contenido educativo. Los suplementos dietarios no curan ni tratan enfermedades. No reemplaza la consulta médica.
